El robo de agua en Querétaro se ha convertido en un problema creciente, con un promedio de hasta 100 tomas clandestinas detectadas cada mes en la entidad, principalmente en la zona metropolitana.
Impacto directo en usuarios formales
De acuerdo con autoridades de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), estas conexiones ilegales son utilizadas para extraer el recurso de la red pública, en muchos casos con fines comerciales, como el llenado de pipas que posteriormente venden el agua.
Recientemente, se detectaron al menos dos tomas clandestinas que operaban bajo este esquema, mismas que ya se encuentran en proceso de clausura como parte de los operativos implementados para frenar esta práctica.
Denuncia del director comercial de CEA
El director comercial de la CEA, Salvador Martínez Ortiz, explicó que este tipo de actividades no solo representan un delito, sino que impactan directamente en el servicio para los usuarios que cuentan con contratos formales, ya que disminuyen la presión del agua y pueden generar fallas en el suministro.
Negocios involucrados
Además, el problema no se limita a viviendas particulares. Autoridades han identificado que también existen negocios involucrados en el robo de agua, especialmente aquellos relacionados con el llenado de pipas y servicios que requieren grandes volúmenes del recurso.
Operativos de la CEA
La CEA ha reforzado los operativos en coordinación con distintas dependencias para detectar y clausurar estas tomas, aunque reconoce que el fenómeno persiste y continúa representando un reto para el sistema de distribución.
Problemática en crecimiento
Este escenario pone en evidencia una problemática mayor: el crecimiento de prácticas ilegales alrededor del agua en un contexto de alta demanda y presión sobre el recurso, lo que agrava las afectaciones para la población que depende del suministro regular.